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Aprende a detectar y tratar a tiempo los problemas de hígado en niños y adolescentes

Aprende a detectar y tratar a tiempo los problemas de hígado en niños y adolescentes

El hígado es un órgano vital en el cuerpo humano, y su correcto funcionamiento es esencial para la salud de todos, incluyendo a los más pequeños de la casa. En el caso de los niños y adolescentes, existen una serie de problemas del hígado que pueden presentarse, y es importante estar atentos a las señales de alerta para poder actuar a tiempo y brindarles el cuidado que necesitan.

 

 

Problemas hepáticos más frecuentes en niños y adolescentes

Uno de los problemas más frecuentes en el hígado de los niños es la esteatosis hepática, también conocida como hígado graso. Esta condición se caracteriza por la acumulación de grasa en las células del hígado, lo cual puede deberse a diversos factores como la obesidad, la mala alimentación o la predisposición genética. La esteatosis hepática puede causar inflamación en el hígado, y si no se trata a tiempo, puede derivar en enfermedades más graves como la esteatohepatitis no alcohólica (EHNA) o la cirrosis.


Otro problema común en el hígado de los niños es la hepatitis, que puede ser causada por virus (hepatitis A, B, C, D, E) o por otras causas como el consumo de alcohol o ciertos medicamentos. La hepatitis puede provocar síntomas como fatiga, ictericia, dolor abdominal, náuseas y vómitos, y en algunos casos puede volverse crónica si no se trata adecuadamente.


Además de estos problemas, existen otras condiciones que pueden afectar el hígado de los niños, como la enfermedad de Wilson (acumulación de cobre en el hígado), la hemocromatosis (acumulación de hierro), las enfermedades metabólicas hereditarias, entre otras.

 

Señales de alerta a las que hay que prestar atención

Detectar problemas hepáticos en niños y adolescentes puede ser difícil, ya que los síntomas iniciales pueden ser sutiles. Sin embargo, hay varias señales de alerta a las que los padres debemos prestar especial atención:

 

Ictericia

El color amarillento de la piel y los ojos, es uno de los signos más evidentes de problemas hepáticos. La ictericia ocurre cuando el hígado no puede procesar la bilirrubina adecuadamente.

Dolor abdominal

El dolor o la hinchazón en el abdomen, especialmente en el área superior derecha, puede ser un signo de problemas hepáticos. Si el dolor es persistente o severo, debe ser evaluado por un médico.

Fatiga y debilidad

La fatiga extrema y la debilidad pueden ser síntomas de problemas hepáticos, ya que el hígado es crucial para la producción de energía.

Pérdida de apetito y pérdida de peso

La pérdida de apetito y la pérdida de peso inexplicables son señales de alerta que pueden indicar un problema hepático subyacente.

Náuseas y vómitos

Las náuseas y los vómitos recurrentes pueden ser síntomas de problemas hepáticos, especialmente si están acompañados de otros signos como ictericia y dolor abdominal.

Orina oscura y heces pálidas

La orina de color oscuro y las heces pálidas pueden ser indicativos de problemas con el procesamiento de la bilirrubina por parte del hígado.

Picazón en la piel

La picazón persistente puede ser un síntoma de colestasis, donde la acumulación de sales biliares en la piel causa irritación.

 

 

Moretones y sangrado fácil

El hígado produce proteínas necesarias para la coagulación de la sangre. Los problemas hepáticos pueden llevar a una mayor facilidad para formar moretones y sangrar.


Si observas alguno de estos signos en tu hijo, es importante acudir a un pediatra o especialista para realizar una evaluación adecuada y determinar si existe algún problema en el hígado que requiera tratamiento. El diagnóstico temprano es clave para prevenir complicaciones y brindar el cuidado necesario para la salud hepática de nuestros hijos.


Los problemas del hígado en niños y adolescentes son una realidad que no podemos ignorar. Estar atentos a las señales de alerta y promover hábitos saludables son acciones fundamentales para cuidar la salud hepática de nuestros pequeños.


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