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¿Cómo impacta una alimentación balanceada en la salud infantil?

La alimentación infantil es uno de los temas más importantes para los padres, ya que de ella depende mucho el bienestar de los niños, e incluso su salud mental. Este fue el tema de conversación durante la transmisión de “Salud en Armonía”, el espacio que dirigen la Dra. Denise Nuñez y la Dra. Edith Shiro, a través de sus respectivas cuentas de Instagram, el pasado 19 de febrero.


¿Qué es una alimentación balanceada?, ¿cómo los padres pueden asegurarse de que sus hijos sigan una dieta adecuada a su edad?, cada una de estas preguntas las respondieron ambas profesionales en el segmento, en donde además comentaron la relación que tiene la alimentación con la salud mental infantil, un tema que muchas veces suele ser ignorado por los padres.


¿Te perdiste este live? ¡no te preocupes! En este artículo te comentamos los datos clave sobre este tema tan importante que puede ser determinante en la salud y el correcto desarrollo de los niños. 



¿Qué es una alimentación balanceada?

Una alimentación balanceada se refiere al hábito de consumir una variedad de alimentos en cantidades adecuadas para proporcionar los nutrientes esenciales que el cuerpo necesita para funcionar correctamente


Esto implica incluir una combinación equilibrada de proteínas, carbohidratos, grasas, vitaminas y minerales en la dieta diaria, los cuales resultan fundamentales para mantener la salud general, prevenir deficiencias nutricionales y reducir el riesgo de enfermedades relacionadas con la dieta, como la obesidad, la diabetes y las enfermedades cardíacas. 


Es importante adaptar la dieta a las necesidades individuales, considerando factores como la edad, el género, la actividad física y las condiciones de salud específicas.


¿Por qué es importante una alimentación balanceada para los niños?

Según comentan las Dras. Nuñez y Shiro, una alimentación balanceada es fundamental para los niños por varias razones, empezando por el hecho de que durante la infancia y la adolescencia el cuerpo está en crecimiento y desarrollo constante, lo que requiere una ingesta adecuada de nutrientes adecuados que puedan apoyar este proceso. 


Una dieta equilibrada proporciona los nutrientes necesarios, como proteínas, vitaminas, minerales y grasas saludables, que son esenciales para el desarrollo físico, cognitivo y emocional óptimo de los niños. 


Además, una alimentación balanceada desde temprana edad establece hábitos alimenticios saludables que pueden perdurar toda la vida, reduciendo el riesgo de desarrollar enfermedades como obesidad, problemas cardíacos, diabetes y otros problemas de salud relacionados con la dieta en la edad adulta.


Asimismo, comentan que una dieta equilibrada contribuye al rendimiento académico y al bienestar general de los niños, pues los nutrientes adecuados son fundamentales para el desarrollo del cerebro y la función cognitiva, lo que puede mejorar la capacidad de atención, concentración y aprendizaje en la escuela. 


¿Cuáles pueden ser las causas de una mala alimentación?

Durante la conversación que llevaron a cabo ambas doctoras a través de Instagram, la Dra. Denise Nuñez se mostró sorprendida por ciertos casos en los que padres alimentan inadecuadamente a sus hijos, resaltando un caso que se ha vuelto viral en las redes sociales, en el que una madre se muestra alimentando incorrectamente a sus hijos, dándoles una alimentación basada en comida chatarra, que resulta inadecuada para su crecimiento y desarrollo.


Ante este caso, surge la pregunta: ¿cuáles pueden ser las causas de este tipo de actitudes?, ¿por qué una mamá puede brindar una mala alimentación a sus hijos? Desde el punto de vista psicológico, la Dra. Edith Shiro menciona como posibles causas las siguientes:


Necesidad de viralidad en redes sociales

Con el constante crecimiento de las redes sociales y la capacidad de viralización de los contenidos que por estos medios se publican, muchas veces se puede llegar al extremo de crear contenido de cualquier tema, sin importar el daño que se le pueda estar haciendo a otra persona, en este caso a un niño a través de una mala alimentación.


Algunas personas pueden sentir la presión de crear contenido impactante o llamativo para obtener atención en línea, incluso a costa de la salud de sus hijos. En el caso mencionado, la madre podría estar más enfocada en obtener likes y seguidores que en proporcionar una alimentación adecuada a sus hijos.


Traumas por experiencias pasadas

Los traumas por experiencias del pasado también pueden influir en la forma en que una persona aborda la alimentación de sus hijos. Si la madre ha tenido experiencias negativas relacionadas con la comida en su pasado, como restricción alimentaria o trastornos alimenticios, podría transmitir estas actitudes y comportamientos hacia sus hijos, contribuyendo a una mala alimentación.


Depresión

La depresión puede llevar a una falta de motivación y energía para preparar comidas saludables, lo que resulta en una mayor dependencia de alimentos procesados y comida rápida, que son opciones menos nutritivas.


En el caso que se menciona de las redes sociales, la madre puede estar luchando con su propia salud mental, lo que dificulta su capacidad para brindar una alimentación adecuada a sus hijos y entender qué es lo correcto y qué no para el desarrollo de sus pequeños.


Comparaciones físicas

Las comparaciones físicas, tanto personales como sociales, también pueden desempeñar un papel en una mala alimentación. 


Si la madre se siente presionada por estándares de belleza poco realistas o se compara constantemente con otras personas, podría adoptar comportamientos alimenticios poco saludables para ella y su familia, buscando alcanzar un ideal físico poco realista.


Falta de cultura alimenticia

La falta de cultura alimenticia puede llegar a ser otra causa común de una mala alimentación. Si los padres no reciben una sólida educación sobre nutrición adecuada o no tienen acceso a alimentos frescos y saludables, es más probable que recurran a opciones de comida rápida y procesada, que suelen ser más convenientes, pero menos nutritivas.


Esta falta de cultura alimenticia puede incluso transmitirse a sus hijos, convirtiéndo el problema en un círculo vicioso que se repetirá generación tras generación, lo que nos lleva a la siguiente causa.


Trastornos alimenticios heredados

Por último, los trastornos alimenticios heredados también pueden influir en la forma en que una persona se relaciona con la comida y la alimentación de sus hijos. 


Si la madre ha heredado patrones alimentarios disfuncionales de sus padres u otros miembros de la familia, es posible que reproduzca estos comportamientos en la crianza de sus propios hijos, perpetuando así un ciclo de mala alimentación.


¿Cómo impacta una alimentación balanceada en la salud infantil?

¿Cómo se relaciona la alimentación con la salud mental de los niños?

La alimentación está estrechamente relacionada con la salud mental de los niños, ya que una dieta equilibrada y nutritiva no solo proporciona los nutrientes necesarios para el desarrollo cognitivo y emocional óptimo, sino que también influye en el estado de ánimo y el comportamiento. 


Los alimentos ricos en vitaminas, minerales y ácidos grasos omega-3, como frutas, verduras, pescado y nueces, han demostrado promover la salud mental al apoyar la función cerebral y reducir el riesgo de trastornos del estado de ánimo, como la depresión y la ansiedad. 


Por otro lado, una dieta alta en azúcares refinados, grasas saturadas y alimentos procesados puede contribuir a cambios en el estado de ánimo, falta de concentración y otros problemas de salud mental en los niños.


Señales de que mi hijo está llevando una mala alimentación

Las señales de que tu hijo está llevando una mala alimentación pueden variar según la edad y otros factores individuales, pero algunas señales comunes pueden incluir:


  • Peso: Si tu hijo muestra un aumento o pérdida de peso significativo, podría ser una señal de que su alimentación no es adecuada. Tanto el sobrepeso como la delgadez extrema pueden indicar desequilibrios en la dieta.


  • Preferencia por alimentos poco saludables: Si tu hijo muestra una fuerte preferencia por alimentos procesados, altos en grasas, azúcares y sodio, y rechaza constantemente las opciones más saludables como frutas, verduras y proteínas magras, esto podría ser una señal de una mala alimentación.


  • Problemas de salud: La mala alimentación puede manifestarse en forma de problemas de salud física, como fatiga, falta de energía, problemas digestivos, piel opaca o problemas dentales como caries dental.


  • Cambios de humor y comportamiento: Una mala alimentación puede afectar el estado de ánimo y el comportamiento de tu hijo. Pueden mostrar irritabilidad, cambios repentinos de humor, falta de concentración o hiperactividad, especialmente después de consumir alimentos con alto contenido de azúcar o cafeína.


  • Desarrollo deficiente: Si notas que tu hijo no está alcanzando los hitos de desarrollo esperados para su edad, como el crecimiento físico, desarrollo cognitivo o habilidades motoras, puede ser indicativo de una mala alimentación que no está proporcionando los nutrientes necesarios para su crecimiento y desarrollo adecuados.


Si observas alguna de estas señales en tu hijo, es importante consultar con un profesional de la salud, como un pediatra o un nutricionista, para evaluar la situación y recibir orientación sobre cómo mejorar la alimentación y el bienestar de tu hijo.


¿Cuál es el papel de los padres en la alimentación de sus hijos?

Los padres desempeñan un papel fundamental en la alimentación de sus hijos al actuar como modelos a seguir y educadores sobre hábitos alimenticios saludables. Desde temprana edad, los niños aprenden observando e imitando a sus padres, por lo que es crucial que los padres establezcan un ambiente alimentario positivo y fomenten la exploración de una variedad de alimentos nutritivos. 


Además, los padres tienen la responsabilidad de proporcionar alimentos balanceados y nutritivos en el hogar, así como de enseñar a sus hijos sobre la importancia de una alimentación equilibrada para la salud y el bienestar.


Es importante también fomentar una relación saludable y positiva con la comida, promoviendo una actitud sin culpas ni presiones en torno a la alimentación. Esto implica ofrecer opciones nutritivas, pero también permitir cierta flexibilidad y moderación en la dieta de sus hijos. 


¿Qué hacer si detecto algún problema en la alimentación de mi hijo?

Si detectas algún problema en la alimentación de tu hijo, es importante abordarlo de manera adecuada y efectiva. Aquí hay algunas acciones que te recomiendan las Dras. Denise Nuñez y Edith Shiro:


  • Conversar abiertamente con los niños: Mantén una comunicación abierta y honesta con tu hijo sobre la importancia de una alimentación saludable. Explícale cómo ciertos alimentos pueden afectar su salud y bienestar, y fomenta la participación activa en la selección y preparación de alimentos.


  • Tomar conciencia de que existe un problema: Reconoce y acepta que existe un problema con la alimentación de tu hijo. Esto puede ser el primer paso para buscar soluciones y realizar cambios positivos en la dieta familiar.


  • Evitar asociaciones negativas con la comida: Evita asociar la comida con castigos o recompensas, ya que esto puede crear una relación negativa con la alimentación. En su lugar, fomenta una actitud positiva hacia los alimentos y celebra los logros relacionados con la alimentación saludable.


  • Tratar de ser lo más saludables posible: Modela comportamientos alimenticios saludables al ofrecer opciones nutritivas y equilibradas en casa. Asegúrate de que haya una variedad de alimentos frescos y saludables disponibles y limita la presencia de alimentos procesados y poco nutritivos.


  • No tomarse nada personal: Recuerda que los hábitos alimenticios de los niños no siempre reflejan las acciones de los padres. No te tomes de manera personal los desafíos relacionados con la alimentación de tu hijo. En cambio, enfócate en trabajar juntos para mejorar la situación y promover un estilo de vida saludable para toda la familia.


Al tomar estas medidas, puedes ayudar a abordar los problemas de alimentación de tu hijo de manera positiva y constructiva, promoviendo hábitos alimenticios saludables y el bienestar general de toda la familia. Si los problemas persisten o son graves, considera buscar la orientación de un profesional de la salud, como un pediatra o un nutricionista.


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Una buena alimentación es sinónimo de bienestar y vitalidad

La comida tiene una fuerte carga emocional, por eso, es crucial que los padres se preocupen por crear buenos hábitos alimenticios desde la infancia de sus hijos. Al proporcionar una dieta equilibrada, modelar comportamientos alimenticios saludables y fomentar una relación positiva con la comida, puedes contribuir significativamente a la salud física y mental de tus hijos a largo plazo.


Al adoptar estos enfoques desde una edad temprana, se establecen las bases para un estilo de vida saludable que puede perdurar toda la vida. 


¿Necesitas orientación adicional sobre la alimentación de tus hijos? La Dra. Denise Nuñez, experta en pediatría y salud infantil, está lista para ayudarte. Programa una cita para recibir asesoramiento personalizado y profesional.

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